
Este es el último blog de este año 2025.
Y antes de que termine, quiero hacerte algunas preguntas.
¿Cómo fue este año para ti?
¿Cuál fue tu mayor reto?
¿Cuál fue tu mayor alegría?
Te hago estas preguntas porque yo también me las hago por esta época del año.
Diciembre siempre me invita a mirar hacia atrás. A revisar el camino recorrido. A observar los tropiezos, pero también los aciertos. A reconocer lo que dolió y lo que sostuvo.
Me gusta mirar hacia atrás no para quedarme allí, sino para tomar impulso hacia adelante. Como el arco y la flecha. Primero se hala hacia atrás, se tensa, parece que retrocede… y luego sale disparada con fuerza hacia donde apunta.
Y entonces viene otra pregunta importante:
¿Hacia dónde apuntarás tu flecha en este nuevo año que está por comenzar?
¿Ya lo has pensado?
Este tiempo del año es una gran oportunidad para hacernos preguntas. No preguntas vacías ni apuradas, sino preguntas honestas. De esas que incomodan un poco, pero que abren puertas. Preguntas que nos lleven a buscar respuestas. Respuestas que nos ayuden a conocernos más, a vivir con más calma, con más presencia, con más verdad.
Cerrar un año no es solo pasar la página. Es mirarla con atención, agradecer lo aprendido y decidir, con intención, cómo queremos caminar lo que viene.
Te hago una invitación especial hoy.
No importa si lees esto antes de que termine el año o si el 2026 ya está en curso. No importa el calendario. Lo que importa es la intención. Lo que importa es la conexión y la energía que muevas para apuntar tu flecha.
Regálate un momento para realizar un ritual. Un ritual que te ayude a despedirte de lo vivido y a abrirte a lo nuevo.
Este blog no es para decirte qué ritual hacer. Ese camino te toca descubrirlo a ti.
Date una pausa y pregúntate:
¿Cómo quiero despedir este año?
¿Cómo quiero recibir los días que están por venir?
No te comparto una forma específica de hacerlo porque durante varios años yo copié rituales de otros. Repetí palabras, acciones y pasos que me decían que debía seguir. Y aunque lo intenté con intención, nunca se sintió tan verdadero como el día en que comencé a crear mis propios rituales. A mi manera. En mi tiempo. Desde mi sentir.
Por eso ni siquiera te voy a contar cómo lo hago yo. No quiero influenciarte. Solo quiero inspirarte a que hagas algo que nazca de ti.
Creo que estos gestos son importantes porque nos permiten cerrar ciclos, darles sentido y volver a empezar. No desde la prisa ni la exigencia, sino desde la conciencia. Desde la elección. Desde el deseo profundo de vivir lo que viene con mayor presencia y propósito.
Que tu ritual sea tan simple o tan profundo como lo necesites.
Que sea tuyo.
Gracias por estar aquí, por leer, por acompañarme también en este recorrido.
Nos vemos del otro lado del calendario, con nuevas preguntas, nuevas respuestas y, ojalá, con la flecha apuntando un poco más hacia lo que de verdad importa.
Feliz año 2026
Un abrazo inmenso
Elisa